Ciberbullying

Del sexting al ciberbullying

0
0
75
¿Cómo viven los adolescentes la sexualidad en Internet?

Aun cuando muchas personas comparten imágenes y videos sexuales por Internet, esta práctica puede ser riesgosa especialmente en el caso de niños y adolescentes que se graban a ellos mismos sin anticipar el peligro que puede correr su integridad. Te compartimos cómo el sexting puede llegar a convertirse en la razón por la que niños y adolescentes terminan siendo violentados y agredidos en Internet.

Con el auge y la masificación de los medios digitales, nuestras nociones de tiempo y espacio han cambiado. La lejanía o la cercanía geográficas se han vuelto relativas, y la noción del tiempo se desvanece sobretodo cuando esperamos con anhelo la respuesta de un mensaje. Lo mismo pasa con conceptos como “privacidad” o “intimidad”. En la dinámica de compartir información e interactuar gran parte de las horas de nuestro día, se hacen populares prácticas como compartir videos y fotos íntimas con contenidos sexuales. Esta práctica no es solo común en adultos, sino también en niños y adolescentes, quienes encuentran en esta expresión una forma de comunicación caracterizada por poner en acción lo que se siente. Especialmente para ellos, la privacidad y la intimidad guardan otro significado y se pierde la noción de público y privado, lo cual los hace vulnerables en un espacio como Internet.


Pero entonces, ¿qué es el sexting y por qué es peligroso?

La expresión sexting es comúnmente usada para definir el intercambio de mensajes con contenidos de cierto nivel sexual, ya sean de texto o imágenes, a través de herramientas tecnológicas. Esta práctica se da generalmente por medio de redes sociales o servicios de mensajería instantánea con una característica: estas imágenes, textos o videos son producidos por la misma persona que las envía (Pérez et al., 2011, citados por Fajardo et al., 2013). Para algunas personas es simplemente una actividad divertida, pero otras lo hacen al sentirse presionadas, y aun cuando puede parecer una práctica inocente y menos riesgosa que las que se realizan de forma presencial al no implicar ningún tipo de contagio o riesgo de embarazo, se comparten imágenes privadas con las que se queda expuesto a una amenaza a la intimidad.

Con el paso de los años se ha hecho más sencillo practicar el sexting. Esto se debe a la facilidad de tomarse una foto con el celular y compartirla de manera inmediata con alguno de nuestros contactos. Es así como esta práctica ha llegado incluso a los niños y adolescentes, quienes son usuarios asiduos en Internet. Según un estudio realizado con menores de edad por Livingstone y Görzig (2014) los adolescentes tienen una probabilidad mayor de recibir y enviar mensajes con contenido sexual. Esta información concuerda con el estudio que realizamos en Colombia con el acompañamiento de la Universidad EAFIT, en el que encontramos que, mientras que el 13% de los niños encuestados entre 11 y 12 años ha recibido mensajes con contenido sexual a través Internet, cuando nos referimos a adolescentes entre 15 y 16 años, la cifra aumenta al 35%.

Sin embargo, cuando cambiamos la situación, encontramos que solo el 2% de niños de 11 a 12 años ha enviado o publicado un mensaje con contenido sexual a través de Internet en el último año y entre los adolescentes encuestados de 15 a 16 años, un 6% admite haberlo hecho.


¿Qué implica esta práctica cuando es un menor de edad quien la realiza?

Como las cifras lo revelan, el envío de mensajes con contenido sexual aumenta en la adolescencia. Según Fajardo et al. (2013), en la adolescencia los seres humanos experimentamos cambios fuertes tanto a nivel físico como emocional, y nos hacemos más susceptibles a las influencias del mundo, a lo que se le suma la maduración sexual y la necesidad de experimentar nuevas sensaciones. Es por esta razón que cuando muchos adolescentes se encuentran con el sexting, lo ven como la posibilidad de dar respuesta a las necesidades sexuales que surgen en ellos, además de que muchos creen que con esta práctica podrán aumentar la posibilidad de concretar un mayor número de citas e intercambios sexuales.

También te puede interesar: ¿Cómo viven los adolescentes la sexualidad en Internet?

Además, de acuerdo con este mismo investigador, la práctica del sexting entre adolescentes es una manera que emplean para comunicar su cambio a nivel corporal. Al sentir una gran dificultad para expresar con palabras lo que sienten, han encontrado en la tecnología, especialmente en el sexting, la forma de expresarlo mediante acciones. Esto no significa que los adolescentes que llevan a cabo esta práctica tienen un trastorno de conducta, sino que exploran su sexualidad de una forma diferente, alineada con el entorno digital que habitan. Aun así, existen algunos aspectos importantes por considerar, pues de acuerdo con De Domini (2009, citado por Fajardo et al. 2013), muchas veces los adolescentes no son conscientes de los riesgos que pueden encontrar en las nuevas tecnologías, debido a su cercanía con ellas, además de no tener claro el sentido de lo que es público y lo que es privado.


Más allá del sexting

De acuerdo con Fajardo et al. (2013), existen otros riesgos que se corren con la práctica del sexting, que van más allá de la pérdida de la privacidad, como en el caso del grooming, el ciberbullying o la sextorsión.

  • El Grooming se encuentra referido a “el conjunto de estrategias desplegadas por un adulto para ganar la confianza de un menor en Internet con el fin último de obtener concesiones sexuales”. (Pérez, 2010, citado por Fajardo et al., 2013)

  • Por su parte el Ciberbullying hace referencia a una conducta de hostigamiento repetitivo de una persona hacia otra, generalmente a través de sus redes sociales, por medio de burlas, insultos, amenazas o chantajes.

  • En el caso de la Sextorsión, esta práctica consiste en extorsionar a una persona con mensajes, imágenes o videos con contenido sexual que ella misma generó, amenazándola con publicar el material si no lleva a cabo una acción específica.
También te puede interesar: Sabes cómo se expresa la violencia en Internet

De las tres conductas expuestas anteriormente, la que ocurre con mayor frecuencia entre adolescentes es el ciberbullying, y puede ser mayor si la víctima es reconocible fácilmente en la imagen. En este caso, el ciberbullying se manifiesta cuando la imagen, que fue enviada de manera voluntaria inicialmente, es compartida a terceros por medios privados o públicos sin autorización de la víctima, quien comienza a sufrir insultos, burlas y degradaciones de manera pública, lo que “puede suponer un estresor vital de tal magnitud que se ha relacionado con conductas de intento de suicidio y suicidio consumado” (Agustina, 2010, citada por Fajardo et al., 2013).

Sumado a esto se encuentra el hecho de que, lo que inicialmente puede parecernos un caso de ciberbullying, puede ser mucho más grave en las vías legales. Esto ocurre debido a que, si la persona que aparece en la imagen es menor de edad y alguien la comparte con el propósito de hacerle ciberbullying, esta persona estaría sobrepasando el hecho de hacer una simple broma e incurre en un delito que puede ser considerado como distribución de pornografía infantil. Además, muchas veces no solo el agresor sufre las consecuencias, sino también su entorno familiar y escolar. Por su parte, la víctima puede ser revictimizada al ser considerada también productora de pornografía infantil.


¿Qué podemos hacer?

De acuerdo con Critcher (2008 citado por Livingstone y Görzig, 2014), es importante enfocarnos en crear políticas que den respuesta a esta situación, y que no se centren solamente en el pánico moral que genera el intercambio de mensajes sexuales, mucho más, considerando que los niños y adolescentes acceden cada vez con más facilidad a las tecnologías y pueden estar en contacto con este tipo de situaciones algunas veces de forma inesperada.

Debido a la brecha generacional, es complejo que los padres, maestros y demás adultos comprendamos los usos y nuevos códigos de socialización de la sexualidad de los nativos digitales (Menjívar, 2010 citado por Fajardo et al. 2013). El ritmo acelerado de los cambios sociales y tecnológicos ha hecho más difícil que los adultos puedan intervenir mediante la creación de normas que determinen qué tipo de comportamiento es aceptable o inseguro en las prácticas digitales de los adolescentes (Livingstone y Görzig, 2014).

Considerando que las acciones legales para prevenir los comportamientos riesgosos de menores en Internet aún se quedan cortas, y tal vez no sean muy efectivas con los niños y adolescentes, desde TigoUne proponemos llevar a cabo una estrategia que vaya más allá de la prohibición y se base en el acompañamiento activo de la vida de los menores, tanto en línea como en el mundo físico, mediante nuestro rol de mediadores proactivos. Por eso recomendamos:

También te puede interesar: ¿Qué puedo hacer para mejorar el uso que hacen mis hijos y estudiantes de Internet?
¿Cómo viven los adolescentes la sexualidad en Internet?


Hablar con ellos:
la conversación es una de nuestras mejores estrategias para conocer el mundo de nuestros niños y adolescentes y a la vez prepararlos para el mundo exterior. Mediante el diálogo podemos conocer las inseguridades y temores que los abruman en la adolescencia y, a la vez, fortalecer la relación con ellos. Esto siempre será fructífero en caso de presentarse una situación que involucre sexting. Además, ellos empezarán a construir criterios sólidos para tomar una decisión adecuada sobre su intimidad y la de los demás en las redes sociales.

  ¿Cómo viven los adolescentes la sexualidad en Internet?  


Prepararlos:
sabemos que hay temas que son incómodos para hablar con los adolescentes, sin embargo, es mejor que la información llegue a ellos a través de nosotros y no de fuentes poco confiables. Contarles qué es el sexting y hacerles saber que pueden vivirlo en cualquier momento a través de sus redes sociales e informarlos sobre los riesgos que supone esta práctica, es una buena alternativa para prevenir hechos que pueden ser lamentables.

  ¿Cómo viven los adolescentes la sexualidad en Internet?  


Internet, un aliado:
un tema que puede ser incómodo podemos convertirlo también en una oportunidad de aprendizaje. Internet y las diferentes manifestaciones artísticas pueden ser un medio para hablar con nuestros adolescentes sobre las formas de expresar y explorar la sexualidad, a través, por ejemplo, de fotografías o pinturas eróticas que permitan establecer una conversación sana alrededor del tema.

  ¿Cómo viven los adolescentes la sexualidad en Internet?  



Fuentes:

Fajardo Caldera, M., & Gordillo Hernández, M., & Regalado Cuenca, A. (2013) Sexting: nuevos usos de la tecnología y la sexualidad en adolescentes. International Journal of Developmental and Educational Psychology, 1 (1), 521-533.

Livingstone, S. & Görzig, A. (2014). When adolescents receive sexual messages on the internet: Explaining experiences of risk and harm. Computers in Human Behavior, 33, 521-533. https://doi.org/10.1016/j.chb.2013.12.021 Get rights and content

¡Comparte! Sé un generador de cambio y promueve junto con nosotros el uso responsable y creativo de Internet en tus redes sociales.

Sin comentarios